Lo que aprendí construyendo chatbots para bancos y concesionarias
Durante varios años trabajé en SOYBOT, un sistema de chatbots que arrancó atendiendo consultas de gente interesada en comprar autos para concesionarias, y que después escaló a otros rubros, incluido el bancario. Pasé de resolver problemas chicos como trainee a liderar un equipo de cuatro personas, con chatbots publicados en más de 300 sitios web, tres números de WhatsApp y veinte páginas de redes sociales.
Una de las primeras cosas que armé fue una API en C# (.NET 6) que comparaba dos vehículos y generaba una imagen con la comparación. Después construí un sistema que parseaba las planillas enormes de las concesionarias —marcas, modelos, años, especificaciones— y las convertía en un XML que el chatbot podía consultar para responder con datos reales durante la conversación.
Lo más interesante, técnicamente, fue incorporar ClearScript al guionado de los bots: nos permitía ejecutar JavaScript en tiempo real desde C#, corriendo librerías de .NET desde ese JavaScript. Esa flexibilidad fue clave para iterar rápido sobre los guiones de conversación sin tener que recompilar todo el sistema.
Ese año competimos en los Chatbot Awards 2019 y ganamos en la categoría Startup. Fue una de las primeras veces que sentí que lo que armábamos en el día a día tenía un impacto medible, fuera de la empresa.